El Instituto de Enseñanza Secundaria Miguel de Unamuno es el instituto histórico de Bilbao, en donde se han formado muchísimos bilbaínos y vizcaínos desde 1847, año en que nació en el Casco Viejo con el nombre de “Instituto Vizcaino de Primera Enseñanza”. Era “El Insti”, y más tarde, cuando fueron creándose otros, “El Central”, algo así como el instituto por antonomasia de Bilbao.
Han estudiado en él muchos que llegaron a ser personalidades ilustres en diferentes áreas del saber y de la vida social y política. Permítasenos citar sólo a Miguel de Unamuno, con cuyo nombre se honra el propio Instituto en la actualidad.
También puede ufanarse el Instituto por haber creado en 1888 la primera cátedra de Euskera de la historia, que la ocupó Resurrección Mª de Azkue, antiguo alumno y, más tarde, fundador y presidente de la Academia de la Lengua Vasca, Euskaltzaindia.
El Instituto está ubicado en el corazón de Bilbao, en su centro vital, y ocupa un señorial edificio, construido en 1927 por los prestigiosos arquitectos José María Basterra y Ricardo Bastida, este último, por cierto, alumno del instituto en su primitivo edificio.
Su entrada principal corresponde al número 1 de la calle Licenciado Poza, y, entre esta calle y la Alameda Urquijo, comparte una manzana de uso educativo con el IES Martín de Bertendona y la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales.
El Instituto Unamuno de Bilbao tiene como finalidad ofrecer una educación integral de calidad a los alumnos y alumnas, que desarrolle las competencias, los conocimientos y las capacidades necesarias para proseguir sus estudios, así como la formación en valores que ayuden al ejercicio responsable de derechos y deberes.
A este fin desarrollará las siguientes líneas de trabajo:
todo ello en un marco que favorezca el esfuerzo personal y la reflexión crítica.
Nuestro Objetivo Final para el año 2011 es la de llegar a ser un Centro reconocido por sus resultados en los siguientes ámbitos de actuación:
1.- Alumnos que culminan sus estudios con capacidad de aprender, capacidad crítica, disciplina y hábitos de trabajo.
2.- Profesores que trabajan coordinadamente, en equipo, para garantizar así el mejor nivel de conocimientos en cada etapa.
3.- Desarrollo de las competencias lingüísticas del alumnado, haciendo especial hincapié en el euskera.
4.- Un buen ambiente de comunicación entre las familias, el alumnado, profesores y personal no docente.
5.- Un funcionamiento de centro caracterizado por su eficacia, buenas instalaciones y capacidad de anticipación y adaptación al cambio.
Todo ello, en el marco de un Centro plural en los ámbitos lingüístico, ideológico y cultural, y caracterizado por la calidad y la mejora continua.